jueves, 28 de agosto de 2008

Alfonsito

Sin buscarlo ni quererlo, aquel barrigon solitario de la barra le puso un broche final, buen broche final, a nuestra vida en el "viejo barrio". El raton vaquero cerraba sus puertas hasta quien sabe cuando y nosotros marchabamos en busca de centros de gravedad permanentes. El tintineo de las hojas al ritmo del viento envolvia de un halo de nostalgia aquella pintoresca escena. Tu, yo, el barrigon y, en frente, el resto del mundo. Y me acorde de todas las noches de verano en que tu risa señalaba el rumbo que seguirian nuestras vidas. Que siga sonando siempre, y que los ecos me lleguen a Polonia.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pau!!! Sabes que te echaremos de menos, aquí, en Madrid, en el mundo, en general y, en El Mundo, en particular, pero ojala vivas una experiencia única en tu nuevo destino.
De todas formas, pase lo que pase, no olvides que ha sido un gustazo compartir este verano contigo.

Un besote

Yolanda

Álvaro Martínez dijo...

Sospecho que tanto usted como el extremeño tenéis parada próximamente en Valencia. Hacédmelo saber que sacamos huecos de donde sea.

Isabel dijo...

Qué bonito

Arnold Schwarzenegger dijo...

Tenga cuidado, porque Mal Polonia recibe a un extranjero. Ya lo dijo... Hagan sus apuestas sobre el autor.